Lo que encontre.
Si trato de explicarte, si trato de encontrar las palabras para decirte lo que siento adentro; no me vas a creer cuando te diga que lo que siento no es un cuento.
Siento, sé que siento, pero no sé qué es lo que siento. A veces quiero llorar, a veces quiero reír, a veces quiero pensar que te puedo tener, tocar y sentir.
Quiero sentir tu boca sobre la mía y poder imaginar aunque sea por un día cómo sería ser tuya. Me gustaría saber cómo se siente tenerte, cómo es ser amada por ti, y besarte.
¿Sabes lo que es sufrir, sentirse despojada de todo cariño tuyo? Creo que no, creo que no podes ni tan sólo imaginártelo.
Tal vez me equivoque, tal vez no sea como yo pensaba. Tal vez ni si quiera sea amor. Tal vez tenga que conformarme con mirarte y tener la esperanza de que al día siguiente pueda volver a verte.
¿Es que no lo entendes? Llevo tu nombre grabado en mi corazón. ¿Es que no lo queres entender? Amarte no es difícil, no se puede evitar y estos sentimientos ya no se pueden ni controlar.
Me aterra la idea de verte con otra, me aterra pensar que no puedas verme como yo te veo.
Eres como una adicción; cuando más pienso en vos más te deseo, y te convertís en un veneno que corre por mis venas y domina mis pensamientos.
Quizá pienses que estoy loca (sé que no lo estoy). Quizá algún día comprendas todo lo que yo sufrí, te arrepentirás y volverás por mi.
Pero para ese entonces estaré con otro y yo, ya no pensaré más en ti.




